La figura de Adolf Hitler es una de las más estudiadas, pero a la vez una de las menos conocidas. A todos nos han enseñado la historia que le convenía a los vencedores de la II Guerra Mundial, es decir, la historia del hombre del Holocausto.
No obstante, hay que establecer una clara división entre el Hitler antes del ascenso al poder y el Hitler en el poder, de hecho, debemos centrarnos en la etapa que menos conoce el pueblo llano: su juventud y madurez.
Efectivamente, en su juventud este hombre vivió en albergues, tratando de conseguir su sueño: ser artista. No obstante, fue rechazado por el Escuela de Bellas Artes de Viena, dos veces, por que según ellos, carecía de talento. En este estado de miseria estaba nuestro hombre, cuando estallo la Gran Guerra de 1914. Así pues, luchó valientemente los cuatro años de la I Guerra Mundial en el frente occidental, en la llamada guerra de trincheras, consiguiendo por ello siete condecoraciones (cuenta la leyenda, que la de más alta graduación la recibió de manos de un judío) y alcanzo el grado de cabo primero, y no ascendió más, porque sus superiores consideraban que no era apto para el mandato (otra curiosidad). Curiosamente, este austríaco fue rechazado para hacer la milicia en su país, por ser demasiado débil, pero luego se demostró que en el Ejército Imperial del Káiser era un hombre valiente y decidido, que aunque sufrió numerosas heridas y muchas penurias en las trincheras, años después dijo que su paso por éstas habían sido sus cuatro mejores años.
Tras la derrota de Alemania y la imposición del Tratado de Versalles, Hitler se unió a un partido recién creado, el Partido Obrero Alemán, que a la postre sería el famoso Partido Nacional Socialista Alemán de los Trabajadores (NSDAP).
Es cierto, que Hitler organizó un golpe de Estado para acceder al poder, el llamado "Putsch de Múnich", que finalmente fracaso. No obstante, tras su salida de la cárcel, en la que pasó nueve meses, se decidió a alcanzar el poder de Alemania por la vía política. Aprovecho para decir, que durante su estancia en la cárcel, escribió un libro, llamado "Mi lucha", donde exponía toda su ideología.
Muchos no se lo creen, pero Hitler llegó al poder de forma democrática, por la decisión del pueblo alemán.
Sobre la historia de este interesante hombre podría escribir varias entradas, porque da para mucho, pero por esta vez, ya he ofrecido datos sobre este hombre, que siempre sera inmortal en la historia.
No obstante, hay que establecer una clara división entre el Hitler antes del ascenso al poder y el Hitler en el poder, de hecho, debemos centrarnos en la etapa que menos conoce el pueblo llano: su juventud y madurez.
Efectivamente, en su juventud este hombre vivió en albergues, tratando de conseguir su sueño: ser artista. No obstante, fue rechazado por el Escuela de Bellas Artes de Viena, dos veces, por que según ellos, carecía de talento. En este estado de miseria estaba nuestro hombre, cuando estallo la Gran Guerra de 1914. Así pues, luchó valientemente los cuatro años de la I Guerra Mundial en el frente occidental, en la llamada guerra de trincheras, consiguiendo por ello siete condecoraciones (cuenta la leyenda, que la de más alta graduación la recibió de manos de un judío) y alcanzo el grado de cabo primero, y no ascendió más, porque sus superiores consideraban que no era apto para el mandato (otra curiosidad). Curiosamente, este austríaco fue rechazado para hacer la milicia en su país, por ser demasiado débil, pero luego se demostró que en el Ejército Imperial del Káiser era un hombre valiente y decidido, que aunque sufrió numerosas heridas y muchas penurias en las trincheras, años después dijo que su paso por éstas habían sido sus cuatro mejores años.
Tras la derrota de Alemania y la imposición del Tratado de Versalles, Hitler se unió a un partido recién creado, el Partido Obrero Alemán, que a la postre sería el famoso Partido Nacional Socialista Alemán de los Trabajadores (NSDAP).
Es cierto, que Hitler organizó un golpe de Estado para acceder al poder, el llamado "Putsch de Múnich", que finalmente fracaso. No obstante, tras su salida de la cárcel, en la que pasó nueve meses, se decidió a alcanzar el poder de Alemania por la vía política. Aprovecho para decir, que durante su estancia en la cárcel, escribió un libro, llamado "Mi lucha", donde exponía toda su ideología.
Muchos no se lo creen, pero Hitler llegó al poder de forma democrática, por la decisión del pueblo alemán.
Sobre la historia de este interesante hombre podría escribir varias entradas, porque da para mucho, pero por esta vez, ya he ofrecido datos sobre este hombre, que siempre sera inmortal en la historia.
